
Acapulco, Gro., 12 de diciembre de 2024.- Una gran explosión causada por el uso de cohetes durante las celebraciones de la Virgen de Guadalupe dejó más de 30 personas heridas este jueves en el municipio de Tlalchapa, Guerrero. Entre las víctimas se encuentran al menos tres menores, según informó el Gobierno estatal.
El incidente ocurrió alrededor de las 5:30 a.m. en la colonia Cuauhtémoc, dentro de una capilla donde se llevaban a cabo actos religiosos en honor a la Virgen de Guadalupe. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado confirmó el siniestro en su página oficial de Facebook, señalando que los equipos de emergencia acudieron al lugar para atender la emergencia en colaboración con autoridades locales.

Entre los heridos se encuentra una niña que sufrió la amputación de una extremidad y quemaduras graves en gran parte de su cuerpo, siendo trasladada a un hospital especializado en Toluca, Estado de México. Los otros menores lesionados también fueron evacuados vía aérea para recibir atención médica especializada, informó la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, a través de sus redes sociales.
Comunidades consternadas y apoyo local
La magnitud del accidente generó una gran consternación entre los habitantes de Tlalchapa, quienes se organizaron para apoyar en las labores de rescate y ayudar a los lesionados. Sin embargo, las tareas de atención inicial se complicaron debido al alto número de heridos, muchos de los cuales fueron trasladados a hospitales de la región de Tierra Caliente.
Los primeros reportes indican que la explosión pudo deberse a un mal manejo de los explosivos utilizados durante las festividades, aunque la causa exacta aún está bajo investigación. Autoridades estatales y municipales trabajan para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades.
Debate sobre el uso de pirotecnia
Este trágico suceso reaviva el debate sobre la regulación y supervisión del uso de pirotecnia en eventos públicos, especialmente en celebraciones religiosas donde su empleo es una práctica común. Expertos y autoridades hacen un llamado a extremar precauciones en el manejo de materiales explosivos para evitar tragedias similares en el futuro.
Las investigaciones continúan mientras los heridos reciben atención médica y la comunidad busca recuperarse del impacto de este lamentable incidente.