
Manifestaciones en Chicago, Dallas y Nueva York se suman al rechazo por el despliegue de la Guardia Nacional y la política migratoria impulsada por Donald Trump
EE.UU., 10 de junio de 2025.— Las protestas iniciadas en Los Ángeles en rechazo a las redadas migratorias y al endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos se han extendido a otras grandes ciudades como Chicago, Nueva York y Dallas, con manifestaciones que han incluido marchas, bloqueos y detenciones.
En Chicago, Illinois, activistas por los derechos de los migrantes salieron a las calles para exigir la liberación del líder sindical David Huerta, detenido en medio del operativo federal. Los inconformes también repudiaron el despliegue de la Guardia Nacional en California y condenaron lo que calificaron como una “agenda racista” promovida por Donald Trump.

En Nueva York, un grupo de manifestantes se congregó frente al edificio federal Jacob K. Javits para exigir un alto a las redadas en Los Ángeles. La situación escaló en la Torre Trump, donde 24 personas fueron arrestadas luego de negarse a desalojar el inmueble. El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) informó que no hubo heridos durante el operativo y que la situación fue controlada por la tarde.
En Dallas, Texas, se registraron protestas pacíficas con participación de cerca de mil personas, muchas de ellas portando banderas de países latinoamericanos. Las consignas se centraron en el rechazo a los arrestos masivos y a las nuevas restricciones migratorias.

Las manifestaciones ocurren en medio de la entrada en vigor de nuevas restricciones de viaje impuestas por la administración Trump a ciudadanos de 19 países, de los cuales 12 enfrentan prohibiciones totales de entrada y siete están sujetos a excepciones limitadas.
En Los Ángeles, epicentro de las protestas desde el pasado viernes, la policía dispersó a los manifestantes el lunes 9 de junio con el uso de escudos y municiones no letales. La tensión persiste ante la continuidad de operativos federales y el despliegue de fuerzas de seguridad.

Las movilizaciones, impulsadas por organizaciones civiles y defensores de migrantes, advierten que seguirán mientras se mantengan las políticas que consideran criminalizantes hacia las comunidades migrantes.