
Este año fue especial para Taxco: volvió la tradición, volvió el turismo.
Esta conmemoración tiene más de 400 años. Hay registros de que la primera procesión de encruzados ocurrió a inicios del año 1600. Fue el fraile franciscano, fray Sebastián de la Madre de Dios, quien se flageló para conmemorar la muerte de Jesucristo.
Pero llegó la guerra Cristera, cuando en el país durante más de tres años se enfrentaron creyentes religiosos y militantes del gobierno de Plutarco Elías Calles por la limitación de los cultos religiosos.

Fueron años, donde los encruzados sólo ofrecían sus sacrificios en los atrios de las iglesias. Hasta finales de los años 40 cuando volvieron a las calles a ser públicas.
Desde entonces, durante 70 años la conmemoración no se había suspendido, hasta que llegó la pandemia.
Tras dos años, la Semana Santa volvió a Taxco con la misma intensidad de siempre.
En la ciudad hay una gran expectativa entre los artesanos, los hoteleros, los restaurantes y los comerciantes de que esta sea una buena temporada.
“Fueron dos años en que la pasamos difícil, muchos pedimos préstamos y que seguimos pagando, estamos tratando de recuperarnos”, cuenta una vendedora de joyería.
La ocupación hotelera para el viernes llegó al 90 por ciento, casi al tope y eso se ve en las calles. Durante las procesiones las calles están inundadas de pobladores y turistas. El zócalo todo es un bullicio que no deja escuchar nada.
Taxco, el único Pueblo mágico de Guerrero, vive de muy pocas cosas: la platería y el turismo. Con la pandemia se declaró el confinamiento y, como en todo el mundo, los turistas desaparecieron. Los plateros dejaron de vender sus piezas, los hoteles permanecieron casi vacíos, igual los restaurantes.
La pandemia fue un golpe duró para la economía de Taxco y que casi todos han enfrentado como han podido, sin ayuda oficial.
“Yo calculó que un 50 por ciento de los plateros no volvieron a abrir tras la pandemia”, dice un artesano.
Y eso puede ser cierto, varios locales que antes vendían piezas de plata, hoy ofrecen comida, cervezas para los turistas.
Esta temporada, explica, servirá apenas para recuperar algo de lo perdido.
“Yo pienso que no vamos a tener ganancias, tenemos muchas deudas, muchos estamos recuperando el ritmo de trabajo, reiniciando”, afirma. (Agencias)