
Chilpancingo.- Estudiantes de la normal de Ayotzinapa, padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos, campesinos, profesores, colectivos de familiares de desaparecidos, defensores de derechos humanos, ambientalistas, marcharon para conmemorar los 50 años de la muerte, aún sin esclarecer, del líder guerrillero, Genaro Vázquez Rojas.
Sin embargo, la marcha también sirvió para exigir seguridad y que cese la violencia en Guerrero.
A las 12 de la tarde, el contingente, unas mil personas, salió del monumento a Nicolás Bravo, al norte de la capital, rumbo al antimonumento de los 43 normalistas desaparecidos.
En toda la marcha, la constante fue la denuncia. Colectivos de familiares de desaparecidos acusaron que no hay búsquedas de sus parientes. Integrantes del Centro de Defensa de los Derechos Humanos, José María Morelos y Pavón de Chilapa, acusaron de que aún prevalecen las formas caciquiles de ejercer el poder.

En la marcha también exigieron a la gobernadora que no criminalice la protesta ni la lucha social, además de que no se asesine a luchadores sociales, ni ambientalistas, tampoco a defensores de derechos humanos, ni activistas, ni a periodistas.
En la marcha, el abogado Vidulfo Rosales Sierra denunció que el martes soldados de la Guardia Nacional intentaron intimidar a los padres y madres de los 43 estudiantes desaparecidos.
Contó que cuando pasaron por la caseta de cobro de La Venta de la autopista del Sol, en Acapulco, dos patrullas de la GN les hicieron el alto y, después de identificarse, aún así los siguieron hasta la parte urbana del puerto. De regreso, afirmó el abogado, sucedió lo mismo.

Estos, dijo Rosales Sierra, forma parte de la represión que está ejerciendo el gobierno federal con los padres y madres de los 43. El desalojo que sufrieron de la caseta de cobro de Pala Blanco recientemente, afirmó, forma parte de ese hostigamiento.
La marcha concluyó en el antimonumento de los 43, donde continuaron las denuncias. (Agencias)