
Ambos países confirman ataques cruzados; Islamabad afirma haber derribado cinco aeronaves indias y reporta víctimas civiles
Nueva Delhi/Islamabad, 6 de mayo de 2025. La tensión entre India y Pakistán alcanzó un nuevo punto crítico este miércoles luego de que ambos países confirmaran una serie de ataques militares cruzados en la región de Cachemira y la provincia de Punjab pakistaní. Los hechos marcan una de las mayores escaladas militares entre los dos vecinos con armas nucleares desde el conflicto de 2019.
Según autoridades indias, el operativo denominado “Operación Sindoor” fue lanzado en la madrugada del miércoles contra supuesta “infraestructura terrorista” ubicada en territorio pakistaní, como represalia por la reciente masacre de 26 civiles, en su mayoría turistas, ocurrida en la Cachemira controlada por India y atribuida por Nueva Delhi a grupos con base en Pakistán.

El Ministerio de Defensa de India aseguró que los ataques fueron «medidos, enfocados y no escalatorios», sin afectar instalaciones militares pakistaníes. “La justicia ha sido servida”, publicó el Ejército indio en su cuenta oficial de X (antes Twitter), acompañado del mensaje: “¡Jai Hind!” (¡Victoria para India!).
Por su parte, Pakistán respondió con el derribo de al menos cinco aeronaves indias —tres cazas Rafale, un MiG-29, un SU-30 y un dron— según reportes de fuentes de seguridad, aunque la información no ha podido ser verificada de forma independiente. Islamabad denunció además la muerte de ocho civiles, entre ellos menores de edad, y más de 35 heridos a causa de los bombardeos indios.

El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, calificó las acciones de India como un “acto de guerra” y aseguró que su país ofreció una “respuesta adecuada”. Las autoridades militares pakistaníes señalaron que los bombardeos impactaron cinco ubicaciones en Kotli, Ahmadpur East, Muzaffarabad, Bagh y Muridke, siendo estos los ataques más profundos de India dentro de Pakistán desde la guerra de 1971.
Ambos países han intercambiado disparos a lo largo de la Línea de Control (LoC), mientras se reportaban explosiones en Srinagar, principal ciudad de la Cachemira india, y se ordenaba el cierre del aeropuerto al tráfico civil.
En medio de la creciente hostilidad, el Departamento de Estado de EE.UU. declaró que “monitorea de cerca” la situación, mientras potencias como Reino Unido, Rusia, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita han sido informadas por India sobre los motivos de su acción militar.
Fondo del conflicto
La reciente escalada se produce tras el ataque armado en Pahalgam, que dejó 26 muertos en la Cachemira india. India acusó a Pakistán de estar detrás del atentado, acusación que Islamabad rechaza y ha propuesto investigar mediante una comisión internacional neutral.
Desde entonces, ambos gobiernos han endurecido sus posturas: India cerró pasos fronterizos, suspendió un tratado clave de reparto de agua e instó a sus ciudadanos a abandonar Pakistán. En respuesta, Islamabad expulsó diplomáticos indios, suspendió el comercio bilateral y advirtió que cualquier intento de desviar el agua del río Indo sería considerado un “acto de guerra”.
Ambos países también han cerrado sus respectivos espacios aéreos y se mantienen en estado de alerta máxima, lo que aumenta el temor internacional de una confrontación abierta en una de las regiones más volátiles del mundo.