• En el momento del accidente, el personal de la torre de control del aeropuerto Ronald Reagan no era el habitual para la hora y el volumen de tráfico

Arlington, Virginia, 30 de enero de 2025.- Un avión comercial de American Airlines y un helicóptero militar Black Hawk colisionaron la noche del jueves cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, dejando un saldo de 67 personas fallecidas. Las autoridades confirmaron que no hubo sobrevivientes y que los restos de ambas aeronaves cayeron en el río Potomac.

La Administración Federal de Aviación (FAA) informó que el vuelo 5342 de American Airlines estuvo involucrado en el choque con la aeronave militar. La tragedia ha conmocionado a la comunidad aérea y las investigaciones siguen en curso para determinar las causas del accidente.

Búsqueda de restos y evidencias

El jefe de bomberos y servicios médicos de emergencia de Washington, D.C., John Donnelly, aseguró que los equipos de rescate trabajan intensamente para recuperar los cuerpos de las víctimas y preservar la evidencia necesaria para la investigación.

«Es importante que no sólo recuperemos a las víctimas, sino que también preservemos la evidencia para determinar qué causó este accidente y evitar que vuelva a ocurrir», señaló Donnelly. Según el funcionario, 300 socorristas de 21 agencias distintas acudieron al lugar del siniestro y los buzos han trabajado durante más de 20 horas en las labores de recuperación.

Cajas negras aún no recuperadas

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) informó que las grabadoras de datos de vuelo del avión y el helicóptero aún no han sido localizadas. «Sabemos que están ahí, bajo el agua. Esto no es inusual para la NTSB, y tenemos experiencia en la recuperación de estos dispositivos en condiciones similares», declaró Jennifer Homendy, presidenta del organismo.

La NTSB planea emitir un informe preliminar sobre el accidente en los próximos 30 días, aunque por el momento no ha proporcionado información concluyente sobre las causas de la colisión.

Escasez de personal en la torre de control

Un informe preliminar de seguridad de la FAA, revisado por The New York Times, reveló que en el momento del accidente, el personal de la torre de control del aeropuerto Ronald Reagan no era el habitual para la hora y el volumen de tráfico.

El reporte indica que un solo controlador manejaba tanto las instrucciones para el helicóptero militar como para los aviones en despegue y aterrizaje, una tarea que generalmente se divide entre dos operadores. Esto pudo haber aumentado la carga de trabajo y generado problemas de comunicación entre los pilotos de ambas aeronaves.

El informe también recordó que desde hace años, la torre de control del aeropuerto Reagan enfrenta escasez de personal, lo que podría haber influido en la tragedia.

Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer los hechos y reforzar las medidas de seguridad aérea.

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